Entusiasmo!
La palabra entusiasmo proviene del Griego “Enteos” y significa tener un Dios dentro de sí. La persona entusiasta o entusiasmada era aquella que era tomada por uno de los dioses, guiada por su fuerza y su sabiduría, y por ese motivo podía transformar hasta la naturaleza y hacer que ocurrieran cosas.
Sólo las personas entusiastas son capaces de vencer los desafíos de lo cotidiano. Es necesario entusiasmarse para resolver los problemas que se presentan y pasar a una nueva situación.
El entusiasmo es un estado de fe, de afirmación de sí mismo. La persona entusiasta es aquella que cree en su capacidad de transformar las cosas, cree en si misma, cree en los demás, cree en la fuerza que le ha sido dada y que permanentemente recibe para transformar el mundo y su propia realidad.
El entusiasmo es lo que da una nueva visión de la vida. Entusiasmo es distinto del optimismo. Mucha gente confunde el optimismo con el entusiasmo. Optimismo significa creer que algo favorable va a ocurrir, inclusive anhelar que ello ocurra. Es ver el lado positivo de las cosas, una postura amable ante los hechos que ocurren. En cambio el entusiasmo es acción y transformación, es la reconciliación entre uno mismo y los hechos, las cosas.
No son «las cosas que van bien» lo que trae entusiasmo, es el entusiasmo que nos hace hacer bien las cosas. Si tuviéramos que esperar a tener las condiciones ideales primero para luego entusiasmarnos, jamás nos entusiasmaríamos por algo, pues siempre tendríamos razones para no entusiasmarnos.
Hay personas que se quedan esperando que las condiciones mejoren, que llegue el éxito, que mejore su trabajo, que mejore su relación de pareja o de familia para luego entusiasmarse; la verdad es que, de este modo, jamás se entusiasmarán. Si creemos que las actuales condiciones de vida hacen imposible que nos entusiasmemos… estamos derrotados por las circunstancias. Hay una manera de ser entusiasta y es… actuando entusiasmadamente; para ello es necesario creer en la capacidad de transformarse, utilizar las herramientas apropiadas y entrenarse adecuadamente.
¡Hágase un favor… Entusiásmese!.
Autor
Dora Besada
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